Alguén que amaba os libros tanto como moitos de nós, dedicoulles este poema que comparto convosco.
'Don Libro está helado'
Estaba el señor don Libro
Sentadito en su sillón,
con un ojo pasaba la hoja

Estaba el señor don Libro
Aburrido en su sillón,
Esperando a que viniera... (a leerle)
Algún pequeño lector.
Don Libro era un tío sabio,
que sabía de luna y de sol,
que sabía de tierras y mares,
de historias y aves,
de peces de todo color.
Estaba el señor don Libro,
tiritando de frío en su sillón,
vino un niño, lo cogió en sus manos
y el libro entró en calor.
de Gloria Fuertes